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Las emociones que no sabías que te esperan en el posparto

Categoría: Crianza

El posparto es una etapa muy intensa para la que las parejas no siempre se preparan. Durante los nueve meses de embarazo todas nuestras preocupaciones van dirigidas a los problemas que pueden surgir en el embarazo o en el parto. Y pocas veces nos planteamos algo más allá de ese momento. Así que las diferentes sensaciones, emociones y sentimientos del puerperio o cuarentena suponen una de las situaciones más difíciles de afrontar para la mayoría de las parejas.

Cómo son las emociones del posparto

El posparto se caracteriza por un periodo de vaivenes emocionales muy intensos. Los cambios hormonales son muy bruscos. El cansancio del parto y el estrés que supone el cuidado del bebé nos hacen sentirnos muy vulnerables. Y en muchas ocasiones la situación nos puede desbordar, haciéndonos dudar de nuestra capacidad para afrontar esta etapa.

Todas las mamás pasan por una serie de etapas, en cuanto al aspecto psicológico, en los primeros días después del parto descritas por los expertos en psicología y que a veces son más o menos intensas o duraderas. Es importante conocer esas etapas para poder normalizar las sensaciones en el posparto. Y así superar esos días de forma tranquila y feliz.

¿Hay etapas emocionales del posparto? Son estas…

Desde el momento en que nace nuestro bebé comienza en nuestro organismo una revolución hormonal, que junto con otras circunstancias hace que atravesemos las siguientes etapas:

Etapa de aceptación

También se la denomina como «de conducta dependiente». Es la que la mamá vive el primer día después del parto. Se caracteriza por el agotamiento después del esfuerzo del parto. La mamá necesita cubrir las necesidades básicas; descansar, comer y dormir, aunque también está aliviada y necesita hablar de su experiencia. Se siente con muchas dudas, se siente muy dependiente y deja que los demás tomen las decisiones, se “deja hacer”.

Etapa de transición

Suele ser segundo día. La mamá pasa de la dependencia que siente el primer día a sentirse independiente. Está bastante recuperada del parto y nota que tiene más energía y vitalidad. Empieza a preocuparse por su recuperación inmediata: los puntos de sutura que le hayan dado, el dolor que siente… Empieza a tomar decisiones respecto al bebé, asume responsabilidades y está muy receptiva a las instrucciones del personal sanitario. Espera el reconocimiento a sus capacidades como madre.

Etapa de abandono

También se conoce como fase de aceptación de las nuevas responsabilidades. Vuelta a casa, la mamá se siente en su entorno y gana seguridad, empieza a asumir el papel de madre y toma el control de la situación. La pareja tiene que aceptar los cambios en su funcionamiento y ambos miembros deben aceptar la nueva situación.

El parto no es el final

Aunque las etapas están muy bien definidas por los expertos no siempre es fácil afrontar la cascada de sentimientos que se suceden durante el postparto, es importante que el papá asuma también su nuevo papel y que entienda los cambios que va a sufrir su pareja. Después del parto la mamá suele volcarse en el cuidado del bebé, olvidándose de sí misma y dejando a un lado la relación de pareja.

Es importante prepararse para esta etapa durante el embarazo, el objetivo final no debe ser el parto, sino el crecimiento tanto individual como pareja y la transformación de la familia. Después del parto comienza vuestra nueva vida como familia con hijos.

Padres: cómo compartir las emociones de la cuarentena

El padre desempeña un papel fundamental en esta etapa. Es la figura en la que se va a apoyar la mamá y es una pieza clave para que la transición en este momento se realice de forma tranquila y positiva. No siempre es fácil entender los sentimientos maternos. El padre debe estar preparado para encontrarse con una mujer en una etapa difícil y compleja. Estas son algunas claves en esta etapa.

– Empatía, escucha a la mamá, deja que exprese sus temores e intenta entender sus dudas.

– Crea un ambiente de confianza en el que los dos podáis hablar abiertamente de sus sensaciones y sentimientos.

– Gestiona las visitas y a los agentes externos. Los familiares y amigos quieren ayudar, pero en muchas ocasiones su presencia, opiniones y consejos suponen todo lo contrario.

– Como padre, puedes organizar las visitas y comunicarte de forma positiva con el entorno más cercano para evitar situaciones desagradables o que sobrecarguen aún más tu pareja.

– Ayuda a la madre para que pueda mitigar el cansancio y el aislamiento. Procura que descanse lo más posible y ayúdala a encontrar momentos para relacionarse con otras personas.

– Cuando se encuentre mejor, anímala a salir a pasear, a quedar un rato con amigas, apuntarse a clases de alguna actividad que la guste…

– Prioriza en las rutinas cotidianas. Hay muchas tareas domésticas que se pueden posponer o podemos pedir ayuda a nuestro entorno.

Ánimo, hay luz al final del túnel…

Hay que cambiar el ritmo de vida para adaptarlo a las necesidades actuales de la familia. No se exijan demasiado. Hay que darse un tiempo para que todo encaje. Poco a poco las cosas vuelven a la tranquilidad y la familia va organizando sus rutinas. Con paciencia y cariño todo resulta más fácil.

Fuente: Natalben

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