Home - Blog VidaCel - Reprograman células madre de la sangre con CAR para atacar tumores

Reprograman células madre de la sangre con CAR para atacar tumores

Categoría: Noticias

La inmunoterapia contra el cáncer sigue evolucionando con rapidez. En este contexto, un equipo de investigadores en China propuso una estrategia innovadora para combatir tumores hematológicos. En lugar de modificar células inmunes maduras, decidieron intervenir en la raíz del sistema inmune. El objetivo fue lograr un ataque más sostenido y profundo contra el cáncer.

Tumores hematológicos y un cambio de paradigma

El estudio se enfocó en tumores de origen hematológico, como linfomas y leucemias. Tradicionalmente, la terapia CAR-T modifica linfocitos T ya diferenciados. En este nuevo enfoque, los científicos añadieron un receptor quimérico anti-CD19 directamente a células madre hematopoyéticas. Estas células residen en la médula ósea y generan todas las células sanguíneas. Tras la modificación genética, las células fueron trasplantadas al modelo experimental. Desde allí, comenzaron a reconstruir el sistema inmune completo.

Qué son las células madre hematopoyéticas

Las células madre hematopoyéticas son la base del sistema sanguíneo. Tienen la capacidad de autorrenovarse durante toda la vida. Además, pueden diferenciarse en múltiples linajes celulares. Entre ellos se encuentran linfocitos T, linfocitos B y células NK. También originan monocitos y neutrófilos. Estas células cumplen funciones clave en la defensa inmunológica. Modificar este origen cambia el comportamiento del sistema completo.

Diferencias frente a la terapia CAR-T convencional

La primera diferencia está en la fuente celular utilizada. En CAR-T convencional se extraen linfocitos T maduros del paciente. Estos se modifican y luego se reinfunden. En el nuevo enfoque se interviene la célula madre hematopoyética. Esto implica actuar antes de la diferenciación inmunitaria. La segunda diferencia es la duración del efecto terapéutico. Las células madre modificadas se alojan en la médula ósea. Desde allí producen células inmunes durante largos períodos. Todas esas células heredan el receptor CAR. Esto permite una producción sostenida de defensas antitumorales.

Un ataque inmunológico en múltiples capas

Otra diferencia clave es la diversidad del ataque inmunológico. En la terapia CAR-T clásica, el efecto depende principalmente de linfocitos T. En este modelo, varios tipos celulares participan del ataque. Linfocitos T citotóxicos expresan el receptor CAR. También lo hacen linfocitos B y células NK. Incluso monocitos y neutrófilos participan indirectamente. Esta diversidad permite presionar al tumor por distintas vías. Además, se observó una remodelación del microambiente tumoral. Aumentaron las células citotóxicas funcionales. Disminuyeron macrófagos asociados a inmunosupresión.

Resultados observados en el modelo preclínico

Los resultados del estudio fueron alentadores. Los animales tratados mostraron mejor control tumoral. El crecimiento de los tumores se redujo de manera significativa. Además, la supervivencia fue mayor frente a los grupos control. Este beneficio se mantuvo en el tiempo. Un aspecto relevante fue la evaluación de seguridad. Los investigadores realizaron análisis histológicos detallados. No se observaron daños morfológicos relevantes en órganos principales. Esto incluyó hígado, riñón, corazón y pulmones. Estos datos sugieren un perfil de seguridad inicial favorable.

Importancia para linfomas refractarios

El hallazgo es especialmente relevante para linfomas difíciles de tratar. En el linfoma B difuso de células grandes refractario o en recaída, las opciones son limitadas. La terapia CAR-T ha mejorado el pronóstico. Sin embargo, el beneficio a cinco años ronda el cuarenta por ciento. Muchos pacientes recaen o no responden. Un injerto de células madre hematopoyéticas modificadas podría cambiar este escenario. La producción continua de células con CAR podría mejorar la persistencia del efecto antitumoral. Esto permitiría mantener la presión inmunológica sobre el cáncer.

Ventajas potenciales a largo plazo

Este enfoque ofrece varias ventajas teóricas. Una es la durabilidad de la respuesta. Otra es la posibilidad de reducir recaídas. Además, la diversidad celular podría prevenir mecanismos de escape tumoral. Los tumores suelen adaptarse a ataques únicos. Un sistema inmune reprogramado desde su origen es más difícil de evadir. También se abre la posibilidad de combinar esta estrategia con otros tratamientos. Podría integrarse con quimioterapia o anticuerpos monoclonales.

Desafíos antes de la aplicación clínica

Pese a los resultados prometedores, existen desafíos importantes. La modificación genética de células madre requiere alta precisión. Es fundamental evitar inserciones genéticas peligrosas. También se debe evaluar el riesgo a largo plazo. La activación permanente del sistema inmune debe ser controlada. Antes de llegar a pacientes, se necesitan más estudios. Ensayos clínicos serán indispensables para confirmar seguridad y eficacia.

Una nueva frontera en inmunoterapia

Este trabajo propone una forma distinta de pensar la inmunoterapia. En lugar de reforzar una célula aislada, se reprograma todo el sistema. Para los tumores hematológicos más agresivos, esta estrategia podría marcar una diferencia real. La ciencia avanza hacia terapias más profundas y duraderas. La posibilidad de educar al sistema inmune desde su origen abre un camino nuevo. Es un paso relevante en la búsqueda de tratamientos más efectivos y sostenibles.

Fuente: https://www.immedicohospitalario.es/noticia/53812/exploran-el-potencial-de-un-nuevo-tipo-de-terapia-car-en-un-modelo-de.html

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RECIBE MÁS INFORMACIÓN

Ingresa tus datos para recibir toda la información necesaria:



    ACREDITACIONES DE VIDACEL

    Certificados por SEREMI:
    Miembros de:
    Participación:
    Registrados en: