El nacimiento de tu guagua es un momento único que trae felicidad y esperanza a toda la familia. En medio de ese instante, existe una ventana de tiempo muy breve en la que es posible recolectar células madre de la sangre y el tejido del cordón umbilical, sin dolor ni riesgos, y preservarlas para resguardar la salud futura de tu hijo/a.
Muchas mamás se preguntan qué ocurre exactamente con esa muestra una vez que se recolecta: cómo se obtiene, cuánto tiempo toma llegar al laboratorio, qué controles se realizan y cómo se asegura que las células mantengan su calidad a largo plazo. Entender este proceso ayuda a tomar decisiones con tranquilidad y confianza científica.
La recolección se realiza después del nacimiento, cuando el cordón umbilical ya fue cortado y la guagua está con su mamá. No interfiere con el parto ni con el contacto piel a piel.
En VidaCel, este procedimiento es realizado por una matrona especializada, capacitada para actuar con rapidez y cuidado en ese momento tan importante.
La recolección del cordón umbilical no implica ningún riesgo para la mamá ni para la guagua.
La sangre del cordón umbilical se obtiene mediante la punción de la vena del cordón, permitiendo que la sangre fluya por gravedad hacia una bolsa estéril. Este procedimiento dura solo algunos minutos y se realiza bajo condiciones controladas para evitar contaminación.
La sangre recolectada contiene células madre hematopoyéticas, utilizadas hoy en tratamientos de 80 enfermedades hematológicas como leucemias, linfomas y anemias graves.
El tejido del cordón umbilical se recolecta tomando un segmento del cordón ya cortado. Este tejido es una fuente rica en células madre mesenquimales, estudiadas por su rol en procesos de reparación y regeneración.
Ambos procedimientos se realizan en el mismo parto y solo pueden hacerse en ese momento. Si no se recolectan al nacer, la oportunidad se pierde definitivamente.
El parto es el único momento de la vida en que se pueden obtener células madre del cordón umbilical.

Una vez realizada la recolección, la muestra debe llegar al laboratorio en un tiempo óptimo para preservar su calidad biológica.
El traslado se realiza dentro de un rango de tiempo controlado, generalmente dentro de las primeras 24 horas, lo que permite mantener la viabilidad celular en niveles óptimos para su posterior procesamiento.
Contar con laboratorio propio en Chile, como en el caso de VidaCel, reduce tiempos y evita traslados internacionales innecesarios.
Durante el traslado, las muestras se mantienen en condiciones de temperatura controlada, diseñadas para proteger las células y evitar su deterioro antes del procesamiento.
El tiempo y la temperatura durante el traslado son claves para mantener la calidad celular.
El procesamiento es una de las etapas más críticas del proceso, ya que determina cuántas células viables quedarán disponibles para su uso.
Separación celular
En el laboratorio, la sangre del cordón umbilical pasa por un proceso de separación celular, donde se concentran las células madre y se eliminan componentes que no serán preservados.
Este paso permite optimizar el volumen final y asegurar que la muestra criopreservada contenga la mayor cantidad posible de células útiles.
Antes de la criopreservación, se realizan estrictos controles de calidad, que incluyen:
Estos controles garantizan que la muestra cumpla con estándares internacionales y que pueda ser utilizada si un médico lo indica.

La criopreservación es el paso final y el que permite conservar las células madre por décadas sin que pierdan sus propiedades.
Una vez procesadas, las células se mezclan con soluciones crioprotectoras que protegen la estructura celular durante el congelamiento, evitando daños por la formación de cristales de hielo.
Las muestras se almacenan en tanques de nitrógeno líquido a −196 °C, a muy bajas temperaturas y con monitoreo continuo, lo que permite detener completamente la actividad biológica de las células.
Gracias a este sistema, las células pueden mantenerse viables durante años, conservando intacto su potencial terapéutico para cuando sea necesario.
La criopreservación a −196 °C permite conservar intactas las propiedades de las células madre.
La recolección y procesamiento de células madre del cordón umbilical es un proceso seguro, controlado y respaldado por protocolos científicos estrictos. Desde la sala de parto hasta la criopreservación final, cada etapa influye directamente en la calidad futura de las células.
En VidaCel, este proceso se realiza con laboratorio propio en Chile, acreditación AABB (Association for the Advancement of Blood & Biotherapies), y cumplimiento de estándares de la FDA. Así brindamos seguridad y acompañamiento profesional desde antes del nacimiento.
Si quieres informarte con calma sobre este proceso, visita nuestro portal de contacto.
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